Ropa para chicos


La mitad de la producción y comercialización de indumentaria en el mercado textil argentino es para bebés, niños y adolescentes. No sólo eso, sino que también las pymes argentinas exportan a Brasil significativamente. Este dato tiene que ver con todas las ramas de la producción de ropa para chicos: ropa para bebés, ropa para niños, e incluso ropa para preadolescentes.
La fabricación argentina últimamente viene de muy buena calidad. Lamentablemente para los hermanos menores, la buena calidad de la ropa para niños argentina, hace que los hermanitos menores hereden de los mayores la mayoría de las prendas. Hoy en día las madres inculcan mucho a los pequeños que aprendan a cuidar la ropa, y junto con la nueva tecnología de los polvos para lavar, ésta dura mucho más que antes.
Los diseños de la ropa para chicos en la actualidad, simulan la ropa de los niños más grandes preadolescentes y adolescentes, dándoles un toque divertido, permitiendo que los chicos jueguen a ser más grandes eligiendo estas pilchas.
Algo revolucionario en los últimos tiempos en indumentaria para niños fue la invención de la tela polar.
La tela de polar es un excelente sustituto de la lana, no sólo por cómo es desarrollado, sino que al lavarlo se hace muy fácil, y se seca en la mitad del tiempo que las demás telas. La ropa de niños en esta tela fue un descubrimiento que hace años ameniza los inviernos, porque es cómodo de usar y además es resistente, ideal para realizar actividades físicas. Pero debemos estar atentos a las desventajas de este material que no son pocas: Es inflamable. Si no posee retardante de llama se lo categoriza como tela inflamable de Grupo I; con retardante, es de Grupo II. Las telas del Grupo III son las menos inflamables y se hacen de pelo natural animal, como lana, o sedas. Está hecho de un recurso natural no renovable: petróleo, aunque existen compuestos reciclados. No absorbe la humedad como el algodón o la lana (aunque es el efecto deseado). Tiende a generar cargas de estática muy altas. Esto lo hace un imán para pelos de mascotas y polvo. No bloquea el viento (aunque algunos más costosos son más densos y resisten mejor el viento). Puede ser dañado por el lavado a altas temperaturas (se recomiendan temperaturas menores a 30 °C – 40 °C), por el secado a máquina o por el planchado. Los de baja calidad son susceptibles a formar bolitas, a desgastarse y rasgarse. La tela polar de mala calidad se rasga fácilmente.
Por eso, al elegir, hay que tener en cuenta la calidad de esta tela, y más aún, cuando se trate de ropa para chicos.

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